El Proyecto Galemys se desarrolló entre junio de 2017 y enero de 2018 y consistía en el muestreo de varias cuencas de Cantabria en busca de indicios de desmán ibérico (Galemys pirenaicus) y musgaños (Neomys sp.).

OBJETIVOS

En este proyecto nos planteamos los siguientes objetivos:

    • Mejorar la formación de los voluntarios y voluntarias del Proyecto Ríos en la detección de mamíferos acuáticos.
    • Mejorar el conocimiento sobre la biología y ecología de las especies en los lugares donde habita.
    • Ampliar la información sobre la distribución actual de las especies objetivo.
    • Comprovar la viabilidad de realizar muestreos a través de acciones de voluntariado.

    DESARROLLO

    El proyecto contó con cuatro fases de desarrollo.

    FASE I:

    • Acopio de bibliografía e información sobre las especies objetivo.
    • Testado y adaptación de los métodos de prospección de acuerdo a las exigencias del proyecto.
    • Elaboración de materiales y metodología.

    FASE II:

    Divulgación del proyecto y formación del voluntariado.

    FASE III:

    Realización de los muestreos.

    Apoyo y asesoramiento de los grupos de voluntarios.

    FASE IV:

    Recogida de muestras físicas y fotográficas y análisis de las mismas en el laboratorio.

    ACTIVIDADES DESARROLLADAS

    •  24/06/2017 Jornada formativa en Ruente.
    • 14/10/2017 Jornada formativa en Villar.
    • 26/10/2017 Formación del voluntariado.
    • 23/11/2017 Formación del voluntariado.
    • Oct. Nov. De 2017. Realización de muestreos.
    • 04/12/2017 Análisis de muestras en laboratorio.
    • 25/01/2018 Análisis de muestras en laboratorio.

    RESULTADOS

    40 personas formadas.

    16 transectos realizados y 11 trampas colocadas.

    33 muestras recogidas. De las cuales 5 eran de Desmán, 6 probablemente también y 22 se descartaron, atribuyéndose a otras especies como aves, musgaños e incluso pequeños carnívoros.

    El Desmán ibérico

    El desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) es un mamífero insectívoro de la familia de los tálpidos endémico de la mitad norte de la Península Ibérica. Ocupa corrientes de aguas limpias y oxigenadas con niveles de agua poco profundos pero permanentes durante todo el año.

    Su distribución depende en gran medida de la presencia de su principal fuente de alimento, los macroinvertebrados bentónicos. Esta especificidad trófica, junto a su baja densidad poblacional hacen que el desmán sea bastante vulnerable ante a distintas amenazas de origen antrópico.[1]

    A nivel morfológico, su principal seña de identidad es un hocico alargado de gran movilidad, una cola larga provista de pelos rígidos y unas poderosas patas traseras adaptadas al nado.[2]

    ESTADO DE CONSERVACIÓN, DISTRIBUCIÓN Y TENDENCIA

    Su distribución mundial se compone de poblaciones más o menos aisladas distribuidas a lo largo de la mitad septentrional de Portugal, Galicia, la Cordillera Cantábrica, el corredor Vasco, los Pirineos, el Sistema Ibérico y el Sistema central.[1] Sin embargo, estudios realizados a escala nacional entre 1990 y 2010 sugieren una importante regresión en el conjunto del territorio español, donde podría haber perdido más de la mitad del área que ocupaba a principios del siglo XX.[4]

    Dentro de este área, los núcleos de población más extensos y en mejores condiciones se encuentran en el arco atlántico (Galicia, Asturias, Cantabria y norte de Castilla y León),[4] mientras que en el Sistema Central podría haberse extinguido.[2]

    El desmán ibérico está incluido en el Catálogo español de especies amenazadas y en el Catálogo regional de especies amenazadas de Cantabria con la categoría de «Vulnerable».[3]

    En Cantabria ocupa los tramos altos y medios de los principales ríos a excepción del Miera, el Ebro y el Camesa. Aunque la situación a nivel general parece buena, devido al gran número de cauces con presencia de la especie, la ausencia en tramos bajos y los vacíos de algunas cuencas sugieren fenómenos de fragmentación y regresión.[5]

    Se estima que en Cantabria ha habido una regresión del 64% en las dos últimas décadas.

    Estructura genética de las poblaciones

    Los linajes de los topos euroasiáticos y los desmanes se separaron hace 37 millones de años, coincidiendo con una pequeña edad del hielo durante el Eoceno y hace aproximadamente 24 millones de años comenzó su especialización acuática.[6]

    Los fósiles del género Galemys se conocen desde finales del Plioceno y se encuentran repartidos por casi toda Europa. A partir de esta época su área de distribución se contrajo hacia el suroeste quedando reducida al ámbito Ibero-Pirenaico actual (Harrison et al., 1988). Esta contracción se debió probablemente a una especialización creciente a las aguas de montaña ibéricas, que no sufrieron procesos de glaciación tan intensos como en otras montañas europeas.[6]

    Estudios recietes indican la existencia de cuatro clados genéticamente diferenciados que se pueden agrupar en dos grupos principales: A (clados A1 y A2) y B (clados B1 y B2).[7]

    Estos clados muestran una clara delimitación geográfica, asociada probablemente a los refugios glaciares. Las poblaciones Cántabras pertenecen al clado B1, que se extiende desde la parte central de la Cordillera Cantábrica (Redes), hasta el norte del Sistema Ibérico (río Oja y algunos afluentes del Najerilla).[7]

    Existe una cierta correspondencia, aunque imperfecta, entre los dos principales grupos genéticos encontrados y las distribuciones propuestas para las dos subespecies, G. p. Pyrenaicus y G. p. Rufulus.[7]

    HÁBITAT

    Vive en arroyos de poca pendiente y aguas limpias y oxigenadas donde abundan los macroinvertebrados bentónicos riófitos que constituyen su alimento. Muestra preferencia por cursos de agua de entre 1 y 10 metros de anchura, que no sufren fuertes estiajes, con poca pendiente (entre 10-130 m/km, y especialmente entre 10-30 m/km), caudal regular durante todo el año, profundidades entre 0,25 y 0,70 m, alta velocidad de la corriente y orillas poco a nada trasformadas.[8]

    En el cauce de los arroyos que habita dominan los materiales gruesos sobre los finos, especialmente los bloques y cantos y rara vez están presentes en zonas dominadas por los limos.[8]

    El desmán ibérico es característico entre otros de los siguientes hábitats: Bosques aluviales de Aliso (Alnus glutinosa) y Fresno (Fraxinus excelsior) y Bosques galería de Sauce blanco (Salix alba) y Chopo blanco (Populus alba).

    Dominio vital

    El tamaño medio del dominio vital es de 523±50,85 metros de río, que recorre por completo cada dos días. Frecuentemente hay discontinuidades de las poblaciones sin cambios apreciables del hábitat, que pueden llegar a ser del 40%.[9]

    Utilizan entre 1 y 7 sitios de descanso que se elevan entre 30 y 110 cm sobre el agua. Estos sitios tienen la entrada suergida o semi-sumergida y suelen situarse en cavidades de rocas a 248,3 metros de distancia los unos de los otros.[9]

    Comportamiento

    En contra de lo que se pensaba tradicionalmente (Stone, 1987), el desmán ibérico es un animal poco agresivo, que sigue un modelo socio-espacial «dinámico» semejante a su pariente más próximo, el desmán ruso (Desmana moschata), con cambios de distribución que pueden ser muy marcados en cursos de agua con fuertes estiajes. Estudios recientes sugieren incluso que pueden darse cambios temporales a escala de cuenca y subcuenca.[10]

    Abundancia

    Las densidades oscilan entre 2,8 y 7,3 individuos por kilómetro de río. En los cauces cantábricos la densidad es de 5,0 a 7,3 indivíduos por kilómetro.[11]

    Ecología trófica

    Se alimenta fundamentalmente de invertebrados de gran tamaño que captura en el lecho del río buceando contracorriente. Su limitada capacidad de inmersión, hace que elija cursos de agua poco profundos y con fuerte corriente, donde le es más sencillo alcanzar el fondo y sondear su lecho en busca de los macroinvertebrados que constituyen su dieta —tricópteros, plecópteros y efémeras—.[12]

    Estos insectos, muy sensibles a la contaminación, viven en ecosistemas fluviales en buen estado de conservación y de excelente calidad del agua, lo que condiciona la presencia del desmán a dichos espacios.[12]

    La dieta del desmán se solapa ampliamente con la de la anguila (Anguilla anguilla) y en menor medida con la del musgaño de Cabrera (Neomys anomalus), mirlo acuático (Cinclus cinclus) y trucha (Salmo truta) (Santamarina, 1993), no obstante, durante el periodo de celo y de reproducción (entre diciembre y junio) el régimen alimentario del desmán es muy similar al del mirlo acuático, tanto cualitativa como cuantitativamente. (Bertrand, 1992, 1993).[13]

    Biología de la reproducción

    El periodo de celo abarca los meses de enero a mayo y los paros de marzo a julio. Las camadas varían de 1 a 5 indivíduos, con una moda de 4. (Peyre, 1956) Las hembras pueden tener varias camadas anuales la época reproductora muestra tres picos: Febero, marzo y mayo. El periodo de partos está comprendido entre el inicio de abril y mediados de agosto (Richard, 1976). Probablemente no se reproducen hasta alcanzar el año de edad.[13]

    PRESIONES Y AMENAZAS

    La fragilidad del medio fluvial y algunas características de la especie (especificidad trófica, baja densidad poblacional) configuran su alta vulnerabilidad frente a distintas amenazas de origen antrópico.[1]

    La alteración, destrucción o fragmentación de su hábitat (barreras artificiales, deterioro del lecho fluvial…), junto a alteraciones climáticas (sequías), la mortandad accidental (infraestructuras, pesca ilegal) y la irrupción de nuevos depredadores (Visón americano, mapache…) son las principales amenazas que afectan a la especie.[14]

    MÉTODOS DE PROSPECCIÓN DE EXCREMENTOS

    El principal método seguido actualmente para detectar la presencia de desmán fue desarrollado hace tres décadas por Betrand (1986). Su procedimento es muy similar a los muestreos sistemáticos para localizar la presencia de nutria, consistentes en recorrer tramos de río de una longitud determinada y buscar heces de la especie. Sin embargo, el muestreo de desmán es más laborioso, debido a que los excrementos son pequeños, suelen estar escondidos en cavidades entre rocas (74,7% de una muestra de 162) y plantean un mayor riesgo de confusión con otras especies. El mismo método se ha demostrado que es también muy eficiente para detectar la presencia de Neomys sp.[16]

    Aunque inicialmente Nores et al. (1992) proponían la búsqueda de indicios a lo largo de tramos de 600 metros para tener el 95% de probabilidad de detección de excrementos, estudios más recientes inidican que basta con prospectar entre 180 y 240 metros de tramos favorables para obtener el 95% de probabilidad de detección. Según Fernández et al. (2009), en el sector central de la Cordillera Cantábrica, la realización de prospecciones a lo largo de 180 metros es suficiente.[15]

    Las características ideales de los cursos de agua son:

    • Pendiente: entre 10 y 130 m/km. Especialmente entre 19 y 30 m/km. (Nores et al.1992)
    • Agua: limpia y oxigenada que albergue una amplia comunidad de macroinvertebrados bentónicos riófitos —tricópteros, plecópteros y efémeras—. (2017. Plan de recuperación del desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) en Extremadura) y (Nores. 2012)
    • Profundidad: entre 0,25 y 0,70 m. (Nores. 2012)
    • Anchura: entre 1 y 10 m. (Nores. 2012)
    • Caudal regular y constante a lo largo del año. (Nores. 2012)
    • Composición del cauce: Dominio de materiales gruesos sobre finos, especiam¡lmente bloques y cantos y rara vez están presentes en zonas dominadas por los limos. (Nores. 2012)
    • Composición de las márgenes: Margenes con un grado alto de naturalidad, con bosque de ribera (alisos, fresnos, sauces y chopos entre otros).

    La confirmación de visu se realizó cuando el excremento presentaba todas las características típicas de desmán como son ubicación en el río, aspecto, tamaño, textura, olor, etc., tal y como se ha descrito en numerosos trabajos anteriores (Nores, 1992; Bertrand 1992,1993; Aguirre – Mendi, 1995; Queiroz et al., 1995; Quaresma 1995; Queiroz et al., 1998; Lizana & Morales, 2001; Aymerich et al., 2001; Fernández et al., 2009; Fernández et al., 2010; Fernández et al., 2012).[17]

    La confirmación en laboratorio a partir de la identificación de pelos típicos con ayuda de lupa binocular y microscopio fue la primera técnica empleada para confirmar la procedencia de las heces, y sólo en aquellos casos en los que resultaron negativos a pelos se realizó una confirmación mediante técnicas moleculares. Los excrementos de desmán pueden contener pelos propios que el animal ingiere durante el acicalamiento del pelaje y estos pelos poseen unas características únicas que les hace fácilmente diferenciables de otras especies, como son la forma lanceolada del extremo apical y la estructura escaleriforme de la medula. Para su análisis, los excrementos se diluyeron y disgregaron en alcohol etílico 96º y se revisó su contenido sobre placa petri primero a la lupa binocular y posteriormente a microscopio siguiendo el protocolo establecido por Fernández et al., (2012) y utilizando diversas claves de identificación, entre ellas las de Faliú et al. (1980). Keller (1978) y Dziurdzik (1973).[17]

    Este análisis permitirá confirmar la procedencia de buena parte de los excrementos identificados en el campo como dudosos y atribuir finalmente su procedencia a Desmán ibérico (Galemys pyrenaicus), ya que existe cierta probabilidad de confusión con musgaño (Neomys sp.) cuando los excrementos no presentan unas características externas típicas. Existe el inconveniente de que no todos los excrementos contienen pelos por lo que un porcentaje más o menos elevado puede resultar indeterminado al no contener ningún pelo.[17]

    Los excrementos con un morfotipo atribuible al desmán así como aquellos dudosos que no presentaban unas características típicas fueron recolectados y conservados en refrigeradores portátiles a temperaturas inferiores a 6 ºC en etanol al 100 % para su fijación para evitar alteración del ADN.[17]

    REFERENCIAS

    [1] Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio ambiente (2013). p: 7

    [2] Nores, C., Queiroz, A. I., Gisbert, J. (2002)

    [3] Ley 42/2007 y Real Decreto 139/2011.

    [4] Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio ambiente (2013). pp: 13-14

    [5] Simal y Serdio. (2009). p: 86-87

    [6] Nores, C. (2012). p: 1-2

    [7] Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio ambiente (2013). pp: 18

    [8] Nores, C. (2012). p: 7-8

    [9] Nores, C. (2012). p: 14

    [10] Melero et al. (2012)

    [11] Nores et al. (1998). p: 456

    [12] (2017) Plan de recuperación del desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) en Extremadura. P: 8

    [13] Nores, C. (2012). p: 12-13

    [14] Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio ambiente (2013). pp: 9-11

    [15] Fernández González et al. (2013). p: 59

    [16] Aymerich y Goálbez (2004b)

    [17] Fernández González et al. (2013). pp: 25-26

    [18] Poduschka y Richard (1985). pp: 39-44

    [19] Simal, Fuertes, et al. (2017). p: 10

    BIBLIOGRAFÍA

    Aymerich y Gosálbez (2014). «El desmán ibéricoGalemys pyrenaicus (É. Geoffroy Saint-Hilaire, 1811) en los Pirineos meridionales». En: Munibe Monographs. Nature Series. 3 (2014). pp: 37-77

    Aymerich y Gosàlbez (2004). «La prospección de excrementos como metodología para el estudio de la distribución de los musgaños (Neomys sp.)». En: Galemys, Spanish Journal of Mammalogy Vol. 16 (2), pp.83-90.

    Fernández González et al. (2013). Distribución del desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) en la cuenca del río Ulla.

    Melero et al. (2012). «New insight into social and space use of the endangered Pyreneam desman (Galemys pyrenaicus)». En: European Journal of Widlide Research, 58: 185-193.

    Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio ambiente (2013). Estrategia para la conservación del Desmán Ibérico (Galemys pyrenaicus) en España

    Nores, C., Ojeda, F., Ruano, A., Villate, I., González, J., Cano, J. M., García Álvarez, E. (1998). Estimating Galemys pyrenaicus population density in four Spanish rivers. J. Zool. Lond., 246: 454-457.

    Nores, C., Queiroz, A. I., Gisbert, J. (2002). «Galemys pyrenaicus (E. Geoffroy Saint-Hilaire, 1811)». Pp. 70-73. En: Palomo, L. J., Gisbert, J. (Eds.). Atlas de los Mamíferos terrestres de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-SECEM -SECEMU, Madrid.

    Nores, C. (2012). «Desmán ibérico – Galemys pyrenaicus». En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Cassinello, J. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org. P:1-2

    Poduschka y Richard (1985). Hair types in the fur of the Pyrenean desman (Galemys pyrenaicus) Geoffroy, 1811 (Insectivora: Talpidae: Desmaninae)Oesterr. Akad. Wiss. Math-Naturwiss. Kl. Sitzungsber. Abt. I, 194 (1-5): 39-44.

    Simal y Serdio. (2009) «El Desmán Ibérico en Cantabria». En Locustella nº6 pp: 80-88.

    Simal, Fuertes, et al. (2017). Seguimiento del Desmán ibérico y su hábitat dentro del proyecto LIFE IREKIBAI (Navarra). MEMORIA

    Bibliografía complementaria

    Aymerich y Gosàlbez (2004). «Musgaño común (Neomys fodiens) y musgaño de Cabrera (Neomys anomalus)». En: Galemys, Spanish Journal of Mammalogy Vol. 16 (2).

    Fernández-González et al. (2014). «Evidencias de una ocupación temporal por parte del desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) de cursos fluviales, con una marcada estacionalidad, en el norte de Portugal». En: Galemys, Spanish Journal of Mammalogy Vol. 26 (1).

    Ministerio de Medio Ambiente (2006). «Excrementos de Desmán y su uso como indicador de presencia». En: Nores et al. (1992) Aproximación a la metodología y estudio del área de distribución, estatus de población y selección de hábitat del Desmán (Galemys pyrenaicus) en la Península Ibérica. Informe inédito. ICONA – Universidad de Oviedo.

    Melero et al. (2012). «New insight into social and space use of the endangered Pyreneam desman (Galemys pyrenaicus)». En: European Journal of Widlide Research, 58: 185-193.