La custodia del territorio es un conjunto de estrategias e instrumentos que pretenden implicar a los propietarios y usuarios del territorio en la conservación y el buen uso de los valores y los recursos naturales, culturales y paisajísticos. Para conseguirlo, promueve acuerdos y mecanismos de colaboración continua entre propietarios, entidades de custodia y otros agentes públicos y privados (Basora Roca, X. y Sabaté i Rotés, X. 2006).

Cambera emplea esta herramienta de conservación de la naturaleza en colaboración con los propietarios del territorio, tanto privados como públicos. Para su desarrollo, es necesario el acuerdo voluntario (acuerdo de custodia) entre Cambera (entidad de custodia del territorio)  y el  propietario de una determinada finca, contando además con la colaboración de usuarios, colectivos e instituciones interesadas en la conservación de los valores patrimoniales (naturales, culturales, sociales) de la misma. El objetivo es desarrollar un modelo de gestión participativa basado en el consenso, la confianza mutua y la cooperación.