Cita de enero: Caracol de Quimper

En esta cita de enero queremos presentaros, una vez más, a un animal genuino de estas tierras aunque quizás para muchos, un copleto desconocido. Se trata de el caracol de Quimper, Elona quimperiana. Un gasterópodo protegido que sólo se encuentra en las zonas arboladas, húmedas y sombrías de la cornisa cantábrica y la Bretaña francesa. Este curioso caracol muestra especial predilección por hayedos y robledales, donde se le encuentra entre la hojarasca y el musgo o bajo piedras y troncos de árboles muertos; aunque también puede encontrarse en bosques de ribera e incluso pastizales húmedos o entradas de cuevas.

Imagen de Wikimedia Commons bajo licencia cc-by-sa-2.0.

Características

Se trata de uno de los caracoles de mayor tamaño en gran parte de su distribución, de cuerpo esbelto y estilizado.

Su concha es una espiral de color pardo mate, compuesta por cinco o seis vueltas que se enrrollan en un plano de doce milímetros de grosos y entre veinte y treinta de diámetro, lo que refuerza aún más su apariencia delgada. La pared de esta es suficientemente fina y translúcida como para permitir ver las manchas oscuras de la superficie del cuerpo del animal. La cara de la concha donde se encuentra el ápice, es particularmente plana, mientras que en el lado opuesto resalta la gran apertura del ombligo.

En ejemplares adultos, suelen apreciarse dos o tres bandas claras espaciadas a lo largo de la concha que muestran interrupciones de crecimiento estacional y la abertura de esta es muy redondeada con la parte interna de color blanco rosado. Algunos ejemplares presenta matices amarillentos, aunque esta característica es más frecuente en las conchas de los ejemplares muertos.

Las partes visibles del cuerpo son de tonos marrones y grises con algunos matices azulados, siendo la zona del pie y la parte frontal de la cabeza más claras que el dorso.

Alimentación

Su alimentación se basa principalmente en hongos que se encuentran en tocones podridos y muertos (principalmente de roble y haya) y hojarasca. Ocasionalmente puede comportarse como coprófago, detritívoro o más raramente como necrófago oportunista.

Distribución y hábitat

Mapa de distribución del caracol de Quimper (Elona quimperiana). Datos de Gómez & Madeira (2012 A)

La especie presenta una distribución iberoatlántica, estendiéndose desde Galicia hasta el País Vasco francés, en el suroeste de La Rioja y también en el occidente de Bretaña. Pese a ser una especie protegida a nivel europeo por el Convenio de Berna y estatal en la Directiva Hábitats, donde figura como vulnerable, en Cantabria es relativamente abundante, con presencia aproximadamente en el 40% del territorio mayoritariamente en la vertiente norte, desde nivel del mar hasta sobrepasar los 1500 metros de altitud.

Existen 67 citas en la región, la gran mayoría de ellas se encuentran en la zona de La Montaña. A pesar de que su distribución es calificada de favorable, el desconocimiento del tamaño de la población de Quimper en Cantabria, hace que se le considere desde el punto de vista de su estado de conservación como Desconocido. Con la presente nota se aporta un nuevo registro de Elona quimperiana en el occidente de la región y el primero en el municipio de Ruiloba. Este hayazgo ha sido realizado en una finca ganadera de la localidad de Ruiloba muy próxima al mar, terreno calizo, con vegetación propia de la costa cantábrica, fundamentalmente encina y madroño, y el complejo arbustivo acompañante. Se encontraron varios ejemplares adultos, en una pila de leña muy descompuesta, dentro de un bardal, situado junto a un muro de piedra en seco de la propia finca.

El hábitat de esta cita difiere sensiblemente de lo expuesto en las descripciones habituales de la especie (hayedos y robledales) lo cual merece una reconsideración sobre el hábitat de esta especie, y hace necesario un muestreo en profundidad.

Las medidas de conservación de la especie (IH Cantabria) pasan por mejorar el conocimiento de sus poblaciones, favorecer la interconexión de bosques, mantener madera muerta en los montes, evitar los cultivos forestales exóticos en zonas con poblaciones de Quimper, evitar afecciones antrópicas (pistas, construcciones, pastoreo intesivo o evitar molusquicidas en zonas con presencia de la especie).

 

Cita de septiembre: Sapillo pintojo ibérico

Nuestro protagonista de la cita del mes de septiembre es un pequeño sapo de piel lisa y apariencia estilizada endémico del oeste peninsular. El Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi).

Este anuro fue observado el sábado pasado en un pequeño canal de la localidad de Reocín de los Molinos, en el municipio de Valdeprado del Río. Su distribución ocupa todo el occidente de la península Ibérica, aunque en nuestra región es poco frecuente. Las citas en Cantabria se encuentran principalmente en la costa, desde Unquera hasta Ajo, en el sur de los valles de Liébana y Cabuérniga y en la zona Campurriana, donde el avistamiento de los compañeros de Cambera añada una nueva cuadrícula.

Lo primero que llama la atención al verlo es el llamativo diseño de su piel, de color pardo con tonos rosáceos y grandes pintas verdes más o menos oscuras. Fijándose más detalladamente se puede observar el romántico detalle de su pupila acorazonada que destaca sobre unos ojos saltones.

Generalmente se encuentra en zonas abiertas con abundante vegetación herbácea que utiliza para ocultarse de sus principales depredadores (aves, culebras de agua y mustélidos) y próximas al agua, donde acudirá para reproducirse a partir del mes de octubre.

Las zonas que elige para aparearse suelen ser masas de agua estancadas de poca entidad y habitualmente temporales: pequeñas charcas y charcos de lluvia, cunetas, prados inundados, etc. En ocasiones puede ocupar las zonas más remansadas y menos profundas de cursos de agua o, incluso, aprovechar medios artificiales como fuentes y canales.

El amplexo tiene lugar en el agua y es de tipo inguinal. Las puestas están formadas por 300-1000 huevos depositados individualmente en el fondo de las masas de agua.

La dieta de este sapillo en su fase adulta se compone básicamente de invertebrados como arañas, insectos, caracoles y lombrices. Por el contrario, los renacuajos ingieren fundamentalmente algas y detritos.

Cita de julio: Lirón gris

Este mes compartimos el encuentro con un simpático y discreto roedor nocturno que ocupa el dosel arbóreo de gran parte de los bosques de Cantabria: El lirón gris (Glis glis).

Se trata de un pequeño roedor de 16 cm de longitud (y otro tanto de cola) y 200 g de peso aproximadamente, cuya apariencia recuerda a una ardilla de color gris plateado con el vientre blanco, llamativos ojos negros y nariz rosada.
El lirón gris es una especie de distribución europea, que se extiende desde el tercio norte de la Península Ibérica hasta el río Volga y el norte de Irán. En la Península Ibérica se encuentra limitado a los bosques caducifolios de la Cordillera Cantábrica, Pirineos y Sistema Ibérico donde las temperaturas oscilan entre -14,8°C y 30,3°C, las precipitaciones anuales entre los 524 y 1852 mm. El rango altitudinal varía entre los 50 y 2.000 m de altitud, aunque raras veces sobrepasa los 1.000 m.

Dentro de su área de distribución, puede ocupar cualquier lugar donde encuentre abundante alimento (bosques, jardines, huertas y frutales), aunque se encuentra especialmente cómodo en bosques maduros de haya (Fagus sylvatica), roble (Quercus robur), o avellano (Corylus ssp.).

Aunque no se considera una especie amenazada, la transformación de los bosques para la producción maderera ha mermado en muchos casos el hábitat del lirón gris, al haberse reducido o eliminado especies productoras de frutos y los árboles con oquedades que le sirven de refugio.

El lirón gris, como el resto de parientes de su familia tiene merecida fama de dormilón, pues pasa entre seis y siete meses, de diciembre a mayo, hivernando.

Con la entrada de junio comienza a desperezarse y hacia el mes de julio los combates y persecuciones ente los machos marcan el comienzo de la época de celo, aunque los años en los que la producción de semillas forestales es escasa, una parte importante de la población no llega a entrar en celo. Durante este periodo, que se alarga hasta septiembre, los lirones emiten unos gritos que recuerdan al llanto entrecortado de un bebé.

Los primeros partos tienen lugar a finales de agosto y principios de septiembre, con camadas de 4 a 8 crías que se alimentan de la madre durante un mes. Ocasionalmente la cría y cuidado de la prole se puede hacer también de forma comunal, pero pasado este tiempo, los pequeños lirones grises abren los ojos y comienzan a alimentarse de manera independiente y en apenas dos meses y medio, consiguen almacenar gran cantidad de reservas tanto en sus nidos como en sus cuerpos (llegando a alcanzar los 300 g de peso) para volver al largo letargo en el que caen durante la época desfavorable del invierno.

En invierno, los lirones descansas tranquilos en sus madrigueras construidas con ramucas y musgos en cavidades naturales de los árboles o simplemente semienterados entre las rocas y hojarasca del suelo, consumiendo sus propias reservas y bajando sus constantes vitales hasta una respiración cada 50 minutos y una temperatura corporal de 1ºC.

Cita de mayo: Lagartija colilarga occidental

En mayo, destacamos como cita del mes la observación de un ejemplar de lagartija colilarga occidental (Psammodromus manuelae) localizada en el municipio de Cillorigo de Liébana por un voluntario de Cambera.

Se trata de una lagartija de gran tamaño y afinidad mediterránea, que se distribuye ampliamente en el occidente peninsular. Su presencia en Cantabria sin embargo, es muy escasa, con citas unicamente en la comarca de Liébana, donde las escasas precipitaciones y el alto grado de insolación favorecen la presencia de la especie.

La lagartija colilarga muestra preferencia por matorrales bajos de encinares y jarales donde la cobertura vegetal supere los 20 cemtímetros de altura y haya abundantes presas, aunque puede encontrarse en otros ambientes. El ejemplar localizado, una hembra adulta, estaba soleandose sobre una piedra, sin abandonar del todo la protección de una mata de genista legionensis.

A parde de por su gran tamaño (puede alcanzar los 23 centímetros), se diferencia de otras lagartijas por presentar dos bandas longitudinales claras muy características y ocelos azulados en los costados. En primavera la garganta de los machos adultos adquiere un tono anaranjado.

Cita de abril: Morimus asper

Retomamos las entradas sobre avistamientos de fauna con la cita de un ejemplar de Morimus asper. Un coleóptero xilófago de la famila de los cerambícidos o longicornios.

Este insecto, pariente cercano de la rosalía alpina, fue observado a principios de mes en la localidad de Ruente, en una de las salidas que varios miembros de Cambera hicimos con el grupo de investigadores de la Universidad Checa de Ciencias de la Vida en busca de tritones.

Se trata de un gan longicornio no volador de entre 16 y 35 mm de longitud, cuerpo rugosos y color negro mate. Posee largas antenas y una característica espina a cada lado del torax. La especie muestra un claro dimorfismo sexual, apreciable facilmente por la mayor longitud de las antenas del macho. La hembra por su parte es ligeramente más corpulenta con el abdomen más grande y ovalado.

Su distribución ocupa todo el arco norte del mediterráneo, desde Grecia hasta la Península Ibérica, aunque en España solo está presente en la franja norte, donde se cree que llegó procedente de Centroeuropa a finales de Pleistoceno.

En Cantabria se encuentra en las zonas costeras y premontanas entre los 10 y los 1000 m de altitud. Asociado principalmente a bosques maduros de haya (fagus sylvatica) y en menor medida a bosques mixtos de robles, pinares o bosques de ribera en los que el haya forma parte.

Este gran escarabajo hace su vida en los troncos de los árboles maduros o en descomposición. Entre mayo y septiembre la hembra orada los troncos muertos o devilitados para depositar entre 20 y 30 huevos. Una vez eclosionan, las larvas se alimentan de la madera que se enuentra entre la corteza y el líber y, llegada su hora, también ahí escaban las cámaras para realizar la metamorfósis. Los imagos se pueden observar desde abril hasta septiembre en las zonas sombrías y protegidas de los árboles.

Nueva cuadrícula en Cantabria para el tritón jaspeado

El pasado 30 de junio un compañero de Red Cambera localizó 15 ejemplares de tritón jasepado (Triturus marmoratus) -3 adultos y 12 larvas- en un pequeño bebedero situado en la localidad de Allende (Liébana).

Se trata de un urodelo robusto distinguible facilmente de otros tritones de Cantabria por su mayor tamaño y su coloración de manchas verdes sobre un fondo negro.

La especie se encuentra ampliamente distribuida por Francia y el norte peninsular y, pese a ser una especie común en nuestras tierras, el encuentro supone la primera cita de la especie para a la cuadrícula UN78 (cuadrícula UTM de 10x10km utilizadas en los censos de distribución de especies), que permanecía vacía en los mapas de distribución del SIARE.

No es la primera vez que miembros de Cambera descubrimos nuevas poblaciones de anfibios rellenando poco a poco los numerosos huecos en blanco de los mapas de distribución. En el caso de estos pequeños vertebrados, en Cantabria muchas de estas cuadrículas, no están vacías por la ausencia de la especie, sino por falta de muestreos en la zona. Muestra de ello es otro ejemplar de tritón jaspeado localizado por el mismo compañero tan solo cinco días antes en el pueblo de Ruente y que, al igual que los de Allende, estrenaba cuadrícula. En este caso la UN99.

Los anfibios actualmente representan el grupo de vertebrados más amenazado y muchas de sus especies corren riesgo de desaparecer sin que ni siquiera tengamos constancia de que hayan existido.

Tristemente para muchos, aún está presente el dicho: Ojos que no ven….

Observación de visón americano en el Camesa

El 4 de junio realizamos, con la colaboración de cerca de 20 personas voluntarias, una actividad de instalación de métodos de monitoreo de visón americano (Neovison vison) en el río Camesa.

La actividad comenzó con una presentación de las líneas de acción que desenvuelve actualmente la entidad organizadora, Asociación Red Cambera, así como del programa Tejiendo Redes de la Xarxa de Custodia del Territorio y la Obra Social de La Caixa en el que se enmarca esta iniciativa. Posteriormente se explicaron los objetivos de la custodia del territorio y el caso específico del espacio donde se actúa, un lugar en el que la Asociación tiene suscrito un acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Duero. Tras esto, se comentó la problemática de las especies exóticas invasoras, profundizando en el caso del visón americano, y la metodología que se iba a seguir para la ratificación de su presencia en la zona de estudio.

Los asistentes se repartieron en tres equipos de trabajo y cada uno construyó una “trampa de huella” con los objetos aportados por la organización. Posteriormente, los grupos llevaron cada trampa a tres tramos de río que habían sido seleccionados previamente (por las preferencias de la especie a muestrear). Cerca de la localización de una de las trampas se observaron huellas de la especie.

En los puntos donde se instalaron las “trampas de huellas” también se recogió información sobre el hábitat del medio fluvial (calidad del agua, calidad del bosque de ribera, flujo del agua, estado de los márgenes…).

La actividad se cerró con un resumen y puesta en común por parte de los asistentes y la organización. Se valoró positivamente por parte de todos la celebración de esta iniciativa, especialmente la metodología práctica seguida.

A la mañana siguiente, miembros de la Asociación revisaron cada una de las trampas instaladas. En las inmediaciones de una de ellas se pudo certificar la presencia de visón americano a través de la observación directa de un ejemplar y la gravación de este vídeo.

Más información.

Observación de un ejemplar de gaviota groenlandesa

Para el mes de marzo destacamos como cita del mes, la observación de un ejemplar de gaviota groenlandesa (Larus glaucoides) en el estuario del Asón (Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel). Se trataba de un ejemplar inmaduro (un joven nacido en 2014) y que estaba en compañía de gaviotas sombrías y gaviotas patiamarillas alimentándose de descartes pesqueros junto a la localidad de Santoña. Fue detectada los días 7 y 8 de marzo, en el transcurso de las salidas ornitológicas en barco que se realizan por el estuario.

La gaviota groenlandesa, como su nombre indica, cría en Groenlandia y Canadá, en el ártico, invernando en Islandia, Reino Unido, Holanda o costa de Alemania y Noruega. De manera mucho más ocasional, aunque prácticamente de forma anual, llegan ejemplares a la costa de Galicia y el Cantábrico, principalmente individuos inmaduros.

Se distingue de otras gaviotas más abundantes por su coloración muy clara, con las puntas de las alas blancas, a diferencia de nuestras residentes gaviotas patiamarillas que poseen las puntas de las alas (primarias) negras.

Barnacla carinegra

La barnacla carinegra (Branta bernicla) es un ave acuática de la familia de los gansos y anátidas, que cría en distintas zonas de la región ártica. Durante el invierno le gusta frecuentar zonas húmedas costeras donde se alimenta de zostera. De las tres subespecies existentes en el mundo, la subespecie nominal bernicla se reproduce en el ártico de Rusia, pasando el invierno en zonas como Holanda o Francia y llegando tradicionalmente en muy escaso número a los estuarios y bahías del Cantábrico.

En Cantabria normalmente era una especie muy escasa, observándose pequeños grupos de rara vez más de una decena de aves en las marismas de Santoña principalmente, aunque también en la bahía de Santander o la ría de San Vicente de la Barquera. En los tres últimos inviernos su presencia se ha incrementado en Santoña, rondando o superando incluso el centenar de ejemplares. En el presente invierno esta cifra se ha disparado aún más y el pasado 20 de enero pudimos contar en el estuario un total de 297 ejemplares, el registro más alto conocido para esta especie no sólo en Santoña o Cantabria, sino en toda España.

Esperemos que esta tendencia se consolide y en inviernos venideros podamos seguir disfrutando de la presencia de este pequeño ganso negro llegado desde el ártico Siberiano.

 

Cita de octubre: Mérgulo atlántico

El mérgulo atlántico (Alle alle) es una pequeña ave pelágica de la familia de los álcidos que cría en las costas rocosas entre Islandia y el Ártico. Los adultos tienden a moverse menos de sus zonas de cría, sin embargo, los juveniles son más propensos a viajar en otoño hacia latitudes más meridionales. En el Mar Cantábrico, todos los años, se ven mérgulos pasar frente a las costas en bajo número, pero la cita de este mes, del día 25 de octubre, tiene la peculiaridad de que es en el interior de la dársena de Castro Urdiales, donde la localizó Roberto Ortiz. Esa localización es completamente inusual y, de hecho, el ave murió a las pocas horas de ser descubierta. Jesús Menéndez nos presta una foto preciosa de este ejemplar.