Esta primavera ¡vente con nosotros a buscar anfibios!

El próximo sábado 28 de abríl hemos organizado una salida por el Monte Ucieda para conocer los lugares donde viven algunos de los anfibios del Parque natural Saja-Besaya.

Se trata de una actividad gratuita, inscrita el el programa de voluntariado de Cantabria PROVOCA, a la que cualquier persona interesada, haya participado o no en actividades anteriores, puede apuntarse.

Haremos un pequeño recorrido de unos 6 km atarvesando diferentes hábitats en los que esperamos ver un montón de anfibios. Durante la ruta esperamos identificar diferentes especies para lo que os facilitaremos una pequeña guía visual que os será de gran ayuda. También os contaremos detalles de su ecología, su situación y amenazas y os pondremos al día del estado del proyecto Anfibios y otras actividades que estamos haciendo.

La cita comenzará en el punto de reunión de Cabezón de la Sal a las 9:45 h y terminará en ese mismo lugar sobre las dos y media de la tarde. Si te interesa y quieres participar escribenos al correo redcambera@gmail.com o por teléfono al 660933578 antes de este jueves para que te reservemos un hueco.

Un nuevo punto de reproducción para los anfibios del Parque natural Saja-Besaya

Este sábado, dentro del programa de mejora del hábitat de anfibios en el Parque natural Saja-Besaya, un grupo de voluntarios de Cambera nos acercamos hasta el bebedero del Cotero Alto, en el monte de Cieza, para revisar el estado de los tres abrevaderos que se encuentran allí.

Los dos primeros, los cuales habíamos adaptado el acceso en 2014, contaban con una buena población de renacuajos de sapo partero y unos pocos de rana bermeja, así como tres ejemplares adultos de rana bermeja.

En el tercer bebedero ya habíamos trabajado en 2015 retirando parte del limo que empezaba a colmatarlo y protegiendo la traída de agua para asegurar un aporte constante de agua. Sin embargo entonces no quisimos instalar ninguna rampa de acceso hasta comprobar que el nivel de agua del bebedero era el adecuado y se mantenía a lo largo del tiempo, ya que en la primera visita que hicimos lo encontramos seco.

Con la visita, comprobamos que no había vuelto a secarse desde 2015,  aunque no vimos indicios de su uso por parte de los anfibios de los alrededores. Por lo que nos pusimos manos a la obra y construimos una pequeña rampa de acceso en uno de sus costados.

En 2018 continuamos con las mejoras del hábitat de anfibios del Parque

El pasado jueves volvimos a salir al campo para continuar ayudando a la conservación de los anfibios a través de la puesta a disposición de hábitats adecuados para su reproducción en el Parque natural Saja-Besaya.

En esta ocasión nos acercamos hasta Las Garmas, en el Monte Ucieda, donde adaptamos un abrevadero instalando una rampa de piedra en uno de sus costados para mejorar el acceso al bebedero a nuestros pequeños compañeros.

Con esta actuación, la séptima realizada en el Mote de Ucieda, intentamos aumentar los puntos de agua adecuados para la reproducción de anfibios y a la vez  mejorar la conectividad entre diferentes poblaciones.

El día nos regaló una mañana agradable de vistas despejada y banda sonora de pícidos y pequeños pajaros forestales, así como varios ejemplares de venao que estaban paciendo tranquilamente y nuestra visita les hizo moverse a otros pastos. En el entorno del bebederos pudimos ver renacuajos invernantes de sapo partero común, unas pocas puestas de rana bermeja y los primeros renacuajos de tritón palmeado de la temporada.

 

Cita de enero: Caracol de Quimper

En esta cita de enero queremos presentaros, una vez más, a un animal genuino de estas tierras aunque quizás para muchos, un copleto desconocido. Se trata de el caracol de Quimper, Elona quimperiana. Un gasterópodo protegido que sólo se encuentra en las zonas arboladas, húmedas y sombrías de la cornisa cantábrica y la Bretaña francesa. Este curioso caracol muestra especial predilección por hayedos y robledales, donde se le encuentra entre la hojarasca y el musgo o bajo piedras y troncos de árboles muertos; aunque también puede encontrarse en bosques de ribera e incluso pastizales húmedos o entradas de cuevas.

Imagen de Wikimedia Commons bajo licencia cc-by-sa-2.0.

Características

Se trata de uno de los caracoles de mayor tamaño en gran parte de su distribución, de cuerpo esbelto y estilizado.

Su concha es una espiral de color pardo mate, compuesta por cinco o seis vueltas que se enrrollan en un plano de doce milímetros de grosos y entre veinte y treinta de diámetro, lo que refuerza aún más su apariencia delgada. La pared de esta es suficientemente fina y translúcida como para permitir ver las manchas oscuras de la superficie del cuerpo del animal. La cara de la concha donde se encuentra el ápice, es particularmente plana, mientras que en el lado opuesto resalta la gran apertura del ombligo.

En ejemplares adultos, suelen apreciarse dos o tres bandas claras espaciadas a lo largo de la concha que muestran interrupciones de crecimiento estacional y la abertura de esta es muy redondeada con la parte interna de color blanco rosado. Algunos ejemplares presenta matices amarillentos, aunque esta característica es más frecuente en las conchas de los ejemplares muertos.

Las partes visibles del cuerpo son de tonos marrones y grises con algunos matices azulados, siendo la zona del pie y la parte frontal de la cabeza más claras que el dorso.

Alimentación

Su alimentación se basa principalmente en hongos que se encuentran en tocones podridos y muertos (principalmente de roble y haya) y hojarasca. Ocasionalmente puede comportarse como coprófago, detritívoro o más raramente como necrófago oportunista.

Distribución y hábitat

Mapa de distribución del caracol de Quimper (Elona quimperiana). Datos de Gómez & Madeira (2012 A)

La especie presenta una distribución iberoatlántica, estendiéndose desde Galicia hasta el País Vasco francés, en el suroeste de La Rioja y también en el occidente de Bretaña. Pese a ser una especie protegida a nivel europeo por el Convenio de Berna y estatal en la Directiva Hábitats, donde figura como vulnerable, en Cantabria es relativamente abundante, con presencia aproximadamente en el 40% del territorio mayoritariamente en la vertiente norte, desde nivel del mar hasta sobrepasar los 1500 metros de altitud.

Existen 67 citas en la región, la gran mayoría de ellas se encuentran en la zona de La Montaña. A pesar de que su distribución es calificada de favorable, el desconocimiento del tamaño de la población de Quimper en Cantabria, hace que se le considere desde el punto de vista de su estado de conservación como Desconocido. Con la presente nota se aporta un nuevo registro de Elona quimperiana en el occidente de la región y el primero en el municipio de Ruiloba. Este hayazgo ha sido realizado en una finca ganadera de la localidad de Ruiloba muy próxima al mar, terreno calizo, con vegetación propia de la costa cantábrica, fundamentalmente encina y madroño, y el complejo arbustivo acompañante. Se encontraron varios ejemplares adultos, en una pila de leña muy descompuesta, dentro de un bardal, situado junto a un muro de piedra en seco de la propia finca.

El hábitat de esta cita difiere sensiblemente de lo expuesto en las descripciones habituales de la especie (hayedos y robledales) lo cual merece una reconsideración sobre el hábitat de esta especie, y hace necesario un muestreo en profundidad.

Las medidas de conservación de la especie (IH Cantabria) pasan por mejorar el conocimiento de sus poblaciones, favorecer la interconexión de bosques, mantener madera muerta en los montes, evitar los cultivos forestales exóticos en zonas con poblaciones de Quimper, evitar afecciones antrópicas (pistas, construcciones, pastoreo intesivo o evitar molusquicidas en zonas con presencia de la especie).

 

Comienza la inspección de otoño del Proyecto Ríos

El 1 de octubre comenzamos la campaña de otoño del Proyecto Ríos en Cantabria, que se extenderá hasta el 31 de octubre.

Como en años anteriores ¡y llevamos 10!, os animamos a que cojáis las botas, fichas y demás materiales y os acerquéis a vuestro tramo del río para revisar su estado de salud y comprobar los cambios que se han producido tras el invierno.

Recordad la importancia de enviarnos los resultados de vuestras inspecciones antes de que acabe el plazo, para que podamos hacer el informe anual y dar a conocer la situación de los ecosistemas fluviales cántabros.

Si te interesa participar en este proyecto y aún no tienes un tramo de río asignado, no te preocupes y ponte en contacto con nosotros a través del correo electrónico proyectorios@redcambera.org. Aún estás a tiempo de incorporarte a esta gran red de voluntarios y conseguir que ampliemos nuestro conocimiento en más ríos y arroyos de Cantabria.

2ª jornada formativa sobre desmán ibérico y musgaño patiblanco

El sábado 14 de octubre realizamos la seguda jornada formativa para dar a conocer los pequeños mamíferos que habitan los ríos de Cantabria: el desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) y el musgaño patiblanco (Neomys fodiens). El objetivo, además de dar a conocer estas dos especies, buscar la participación del mayor número de personas en el muestreo de ambas especies que estamos organizando para este otoño.

La jornada comenzará a las 10 de la mañana en la escuela de Villar (Hermandad de Campoo de Suso), donde se darán unas nociones básicas sobre las especies, con las que conocer su hábitat y su ecología.

Posteriormente en el río Ijar, se realizará un transecto siguiendo la metodología explicada, y se procedará a la instalación de métodos no invasivos para la detección de ambos mamíferos.

Esta iniciativa se incluye dentro del programa formativo para los voluntarios del Proyecto Ríos, con el que capacitarlos para que realicen los muestreos semestrales del estado de conservación de los ríos de Cantabria.

Cita de septiembre: Sapillo pintojo ibérico

Nuestro protagonista de la cita del mes de septiembre es un pequeño sapo de piel lisa y apariencia estilizada endémico del oeste peninsular. El Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi).

Este anuro fue observado el sábado pasado en un pequeño canal de la localidad de Reocín de los Molinos, en el municipio de Valdeprado del Río. Su distribución ocupa todo el occidente de la península Ibérica, aunque en nuestra región es poco frecuente. Las citas en Cantabria se encuentran principalmente en la costa, desde Unquera hasta Ajo, en el sur de los valles de Liébana y Cabuérniga y en la zona Campurriana, donde el avistamiento de los compañeros de Cambera añada una nueva cuadrícula.

Lo primero que llama la atención al verlo es el llamativo diseño de su piel, de color pardo con tonos rosáceos y grandes pintas verdes más o menos oscuras. Fijándose más detalladamente se puede observar el romántico detalle de su pupila acorazonada que destaca sobre unos ojos saltones.

Generalmente se encuentra en zonas abiertas con abundante vegetación herbácea que utiliza para ocultarse de sus principales depredadores (aves, culebras de agua y mustélidos) y próximas al agua, donde acudirá para reproducirse a partir del mes de octubre.

Las zonas que elige para aparearse suelen ser masas de agua estancadas de poca entidad y habitualmente temporales: pequeñas charcas y charcos de lluvia, cunetas, prados inundados, etc. En ocasiones puede ocupar las zonas más remansadas y menos profundas de cursos de agua o, incluso, aprovechar medios artificiales como fuentes y canales.

El amplexo tiene lugar en el agua y es de tipo inguinal. Las puestas están formadas por 300-1000 huevos depositados individualmente en el fondo de las masas de agua.

La dieta de este sapillo en su fase adulta se compone básicamente de invertebrados como arañas, insectos, caracoles y lombrices. Por el contrario, los renacuajos ingieren fundamentalmente algas y detritos.

Adelanto del derribo del azud en el río Camesa

Éste es el timelapse que realizamos durante el derribo del azud de Mataporquera, en el que se puede apreciar perfectamente cómo no se vieron afectados ni desplazados los nenúfares amarillos (Nuphar lutea), especie protegida, y cuál es el aspecto del río Camesa en ese punto después de la actuación.
En breve os mostraremos el reportaje completo y detallado de todo el proceso.

Cita de julio: Lirón gris

Este mes compartimos el encuentro con un simpático y discreto roedor nocturno que ocupa el dosel arbóreo de gran parte de los bosques de Cantabria: El lirón gris (Glis glis).

Se trata de un pequeño roedor de 16 cm de longitud (y otro tanto de cola) y 200 g de peso aproximadamente, cuya apariencia recuerda a una ardilla de color gris plateado con el vientre blanco, llamativos ojos negros y nariz rosada.
El lirón gris es una especie de distribución europea, que se extiende desde el tercio norte de la Península Ibérica hasta el río Volga y el norte de Irán. En la Península Ibérica se encuentra limitado a los bosques caducifolios de la Cordillera Cantábrica, Pirineos y Sistema Ibérico donde las temperaturas oscilan entre -14,8°C y 30,3°C, las precipitaciones anuales entre los 524 y 1852 mm. El rango altitudinal varía entre los 50 y 2.000 m de altitud, aunque raras veces sobrepasa los 1.000 m.

Dentro de su área de distribución, puede ocupar cualquier lugar donde encuentre abundante alimento (bosques, jardines, huertas y frutales), aunque se encuentra especialmente cómodo en bosques maduros de haya (Fagus sylvatica), roble (Quercus robur), o avellano (Corylus ssp.).

Aunque no se considera una especie amenazada, la transformación de los bosques para la producción maderera ha mermado en muchos casos el hábitat del lirón gris, al haberse reducido o eliminado especies productoras de frutos y los árboles con oquedades que le sirven de refugio.

El lirón gris, como el resto de parientes de su familia tiene merecida fama de dormilón, pues pasa entre seis y siete meses, de diciembre a mayo, hivernando.

Con la entrada de junio comienza a desperezarse y hacia el mes de julio los combates y persecuciones ente los machos marcan el comienzo de la época de celo, aunque los años en los que la producción de semillas forestales es escasa, una parte importante de la población no llega a entrar en celo. Durante este periodo, que se alarga hasta septiembre, los lirones emiten unos gritos que recuerdan al llanto entrecortado de un bebé.

Los primeros partos tienen lugar a finales de agosto y principios de septiembre, con camadas de 4 a 8 crías que se alimentan de la madre durante un mes. Ocasionalmente la cría y cuidado de la prole se puede hacer también de forma comunal, pero pasado este tiempo, los pequeños lirones grises abren los ojos y comienzan a alimentarse de manera independiente y en apenas dos meses y medio, consiguen almacenar gran cantidad de reservas tanto en sus nidos como en sus cuerpos (llegando a alcanzar los 300 g de peso) para volver al largo letargo en el que caen durante la época desfavorable del invierno.

En invierno, los lirones descansas tranquilos en sus madrigueras construidas con ramucas y musgos en cavidades naturales de los árboles o simplemente semienterados entre las rocas y hojarasca del suelo, consumiendo sus propias reservas y bajando sus constantes vitales hasta una respiración cada 50 minutos y una temperatura corporal de 1ºC.