¡Te esperamos!, 10 años de Proyecto Ríos en Cantabria

Hace 10 años que el Proyecto Ríos comenzó a fluir en Cantabria. Desde entonces, entre todas las personas voluntarias, hemos podido mantener esta corriente activa, siendo un ejemplo de participación y ciencia ciudadana.

Hemos analizado todos los datos que, campaña tras campaña, han ido recopilando las personas voluntarias para obtener un diagnóstico temporal de los ríos y riberas de Cantabria. También hemos hecho memoria de las iniciativas que, de manera colectiva, hemos impulsado para cuidar nuestro medio fluvial.

Por eso, os invitamos el viernes 14 de diciembre, entre las 18:30 y las 20:00, en el CIMA de Torrelavega a conocer los logros alcanzados durante esta década.

10 años de Proyecto Ríos: jornada técnica

Celebramos una década de Proyecto Ríos en Cantabria con la organización de una jornada técnica para mostrar los resultados de estos 10 años de vida. En esta andadura nos hemos encontrado con muchas organizaciones con nuestros mismos fines, por lo que queremos que conozcáis los logros y resultados que nos habéis ayudado a alcanzar.
Para asistir es necesario completar esta ficha y hacérnosla llegar antes del 3 de diciembre. Agradecemos la difusión que hagas entre los contactos a los que creas les puede interesar esta jornada.
Con la asistencia entregaremos el documento “10 años de Proyecto Ríos en Cantabria: Análisis ambiental 2008-2017”.

¿Cómo frenar la expansión del visón americano?

El visón americano, un mustélido semiacuático originario de Norteamerica, es una de las 10 especies más invasoras de España. En las dos últimas décadas se viene constatando una expansión de la especie en el territorio Sur de Cantabria limítrofe con Burgos y Palencia y comienza a ser evidente el salto a las cuencas Cantábricas. Su influencia sobre otras especies silvestres es importante: afecta a otros mustélidos semiacuáticos (visón europeo, turón o nutria),  también a pequeños mamíferos acuáticos (desmán ibérico o rata de agua) además a aves acuáticas y marinas como el cormorán moñudo. En este sentido, se le considera la especie de fauna invasora con mayor impacto en la biodiversidad, afectando su presencia a unas 40 especies autóctonas en el continente europeo.

Para la detección de la presencia de visón americano se utilizarán las trampas de huellas, consistentes en un armazón de madera flotante, en cuyo interior tiene una bandeja de arcilla, donde quedan impregnadas las huellas del visón. La actividad consiste en la construcción de trampas y su colocación en varios tramos de río para la detección de visón americano. Las personas voluntarias colaborarán en la construcción de las trampas y su colocación en cinco tramos del río Rubagón.

Esta iniciativa se enmarca en el Programa de Voluntariado Ambiental de Fundación Caja de Burgos y Obra Social “la Caixa”.

 

Trampas de huellas para visones americanos

Bajo su tierna mirada y suave pelaje se esconde una de las mayores amenazas de nuestros ecosistemas fluviales: el visón americano.

Durante septiembre y octubre desarrollaremos varios talleres para construir trampas con las que detectar la presencia de este invasor en nuestros ríos. Todos son gratuitos, si bien requieren inscripción previa:

Sábado 29 de septiembre, Cabezón de la Sal. Más información e inscripciones.

Sábado 6 de octubre, Liérganes. Más información e inscripciones.

Sábado 13 de octubre, Ampuero. Más información e inscripciones.

Sábado 27 de octubre, Renedo de Piélagos. Más información e inscripciones.

1 de octubre: comienza la inspección de otoño del Proyecto Ríos

Si te interesa el estudio y la conservación de los ríos de Cantabria, estás a tiempo de inscribirte en el Proyecto Ríos y colaborar con nosotros. El próximo 1 de octubre comienza una nueva campaña de inspección de este veterano programa de voluntariado que servirá para completar la celebrada durante la primavera de 2018.

Tú visitas dos veces al año un río de Cantabria. Nosotros te damos la formación y los materiales. Escríbenos y te contamos los detalles.

¿El derribo de un azud afecta al cauce del Camesa?

Pronto lo sabremos, tras analizar todos los datos que hemos recogido antes y después del derribo del azud aguas abajo de Mataporquera. Hasta ahora hemos recogido información de la morfología del cauce y la granulometría del sustrato en seis estaciones de muestreo repartidas en las inmediaciones del lugar donde se encontraba el azud.

Estas acciones se enmarcan dentro del acuerdo de custodia fluvial alcanzado entre Cambera y la Confederación Hidrográfica del Duero, para la conservación y protección efectiva del río Camesa, en los términos municipales de Brañosera (Palencia) y Valdeolea (Cantabria).

Esta primavera ¡vente con nosotros a buscar anfibios!

El próximo sábado 28 de abríl hemos organizado una salida por el Monte Ucieda para conocer los lugares donde viven algunos de los anfibios del Parque natural Saja-Besaya.

Se trata de una actividad gratuita, inscrita el el programa de voluntariado de Cantabria PROVOCA, a la que cualquier persona interesada, haya participado o no en actividades anteriores, puede apuntarse.

Haremos un pequeño recorrido de unos 6 km atarvesando diferentes hábitats en los que esperamos ver un montón de anfibios. Durante la ruta esperamos identificar diferentes especies para lo que os facilitaremos una pequeña guía visual que os será de gran ayuda. También os contaremos detalles de su ecología, su situación y amenazas y os pondremos al día del estado del proyecto Anfibios y otras actividades que estamos haciendo.

La cita comenzará en el punto de reunión de Cabezón de la Sal a las 9:45 h y terminará en ese mismo lugar sobre las dos y media de la tarde. Si te interesa y quieres participar escribenos al correo redcambera@gmail.com o por teléfono al 660933578 antes de este jueves para que te reservemos un hueco.

Un nuevo punto de reproducción para los anfibios del Parque natural Saja-Besaya

Este sábado, dentro del programa de mejora del hábitat de anfibios en el Parque natural Saja-Besaya, un grupo de voluntarios de Cambera nos acercamos hasta el bebedero del Cotero Alto, en el monte de Cieza, para revisar el estado de los tres abrevaderos que se encuentran allí.

Los dos primeros, los cuales habíamos adaptado el acceso en 2014, contaban con una buena población de renacuajos de sapo partero y unos pocos de rana bermeja, así como tres ejemplares adultos de rana bermeja.

En el tercer bebedero ya habíamos trabajado en 2015 retirando parte del limo que empezaba a colmatarlo y protegiendo la traída de agua para asegurar un aporte constante de agua. Sin embargo entonces no quisimos instalar ninguna rampa de acceso hasta comprobar que el nivel de agua del bebedero era el adecuado y se mantenía a lo largo del tiempo, ya que en la primera visita que hicimos lo encontramos seco.

Con la visita, comprobamos que no había vuelto a secarse desde 2015,  aunque no vimos indicios de su uso por parte de los anfibios de los alrededores. Por lo que nos pusimos manos a la obra y construimos una pequeña rampa de acceso en uno de sus costados.

En 2018 continuamos con las mejoras del hábitat de anfibios del Parque

El pasado jueves volvimos a salir al campo para continuar ayudando a la conservación de los anfibios a través de la puesta a disposición de hábitats adecuados para su reproducción en el Parque natural Saja-Besaya.

En esta ocasión nos acercamos hasta Las Garmas, en el Monte Ucieda, donde adaptamos un abrevadero instalando una rampa de piedra en uno de sus costados para mejorar el acceso al bebedero a nuestros pequeños compañeros.

Con esta actuación, la séptima realizada en el Mote de Ucieda, intentamos aumentar los puntos de agua adecuados para la reproducción de anfibios y a la vez  mejorar la conectividad entre diferentes poblaciones.

El día nos regaló una mañana agradable de vistas despejada y banda sonora de pícidos y pequeños pajaros forestales, así como varios ejemplares de venao que estaban paciendo tranquilamente y nuestra visita les hizo moverse a otros pastos. En el entorno del bebederos pudimos ver renacuajos invernantes de sapo partero común, unas pocas puestas de rana bermeja y los primeros renacuajos de tritón palmeado de la temporada.

 

Cita de enero: Caracol de Quimper

En esta cita de enero queremos presentaros, una vez más, a un animal genuino de estas tierras aunque quizás para muchos, un copleto desconocido. Se trata de el caracol de Quimper, Elona quimperiana. Un gasterópodo protegido que sólo se encuentra en las zonas arboladas, húmedas y sombrías de la cornisa cantábrica y la Bretaña francesa. Este curioso caracol muestra especial predilección por hayedos y robledales, donde se le encuentra entre la hojarasca y el musgo o bajo piedras y troncos de árboles muertos; aunque también puede encontrarse en bosques de ribera e incluso pastizales húmedos o entradas de cuevas.

Imagen de Wikimedia Commons bajo licencia cc-by-sa-2.0.

Características

Se trata de uno de los caracoles de mayor tamaño en gran parte de su distribución, de cuerpo esbelto y estilizado.

Su concha es una espiral de color pardo mate, compuesta por cinco o seis vueltas que se enrrollan en un plano de doce milímetros de grosos y entre veinte y treinta de diámetro, lo que refuerza aún más su apariencia delgada. La pared de esta es suficientemente fina y translúcida como para permitir ver las manchas oscuras de la superficie del cuerpo del animal. La cara de la concha donde se encuentra el ápice, es particularmente plana, mientras que en el lado opuesto resalta la gran apertura del ombligo.

En ejemplares adultos, suelen apreciarse dos o tres bandas claras espaciadas a lo largo de la concha que muestran interrupciones de crecimiento estacional y la abertura de esta es muy redondeada con la parte interna de color blanco rosado. Algunos ejemplares presenta matices amarillentos, aunque esta característica es más frecuente en las conchas de los ejemplares muertos.

Las partes visibles del cuerpo son de tonos marrones y grises con algunos matices azulados, siendo la zona del pie y la parte frontal de la cabeza más claras que el dorso.

Alimentación

Su alimentación se basa principalmente en hongos que se encuentran en tocones podridos y muertos (principalmente de roble y haya) y hojarasca. Ocasionalmente puede comportarse como coprófago, detritívoro o más raramente como necrófago oportunista.

Distribución y hábitat

Mapa de distribución del caracol de Quimper (Elona quimperiana). Datos de Gómez & Madeira (2012 A)

La especie presenta una distribución iberoatlántica, estendiéndose desde Galicia hasta el País Vasco francés, en el suroeste de La Rioja y también en el occidente de Bretaña. Pese a ser una especie protegida a nivel europeo por el Convenio de Berna y estatal en la Directiva Hábitats, donde figura como vulnerable, en Cantabria es relativamente abundante, con presencia aproximadamente en el 40% del territorio mayoritariamente en la vertiente norte, desde nivel del mar hasta sobrepasar los 1500 metros de altitud.

Existen 67 citas en la región, la gran mayoría de ellas se encuentran en la zona de La Montaña. A pesar de que su distribución es calificada de favorable, el desconocimiento del tamaño de la población de Quimper en Cantabria, hace que se le considere desde el punto de vista de su estado de conservación como Desconocido. Con la presente nota se aporta un nuevo registro de Elona quimperiana en el occidente de la región y el primero en el municipio de Ruiloba. Este hayazgo ha sido realizado en una finca ganadera de la localidad de Ruiloba muy próxima al mar, terreno calizo, con vegetación propia de la costa cantábrica, fundamentalmente encina y madroño, y el complejo arbustivo acompañante. Se encontraron varios ejemplares adultos, en una pila de leña muy descompuesta, dentro de un bardal, situado junto a un muro de piedra en seco de la propia finca.

El hábitat de esta cita difiere sensiblemente de lo expuesto en las descripciones habituales de la especie (hayedos y robledales) lo cual merece una reconsideración sobre el hábitat de esta especie, y hace necesario un muestreo en profundidad.

Las medidas de conservación de la especie (IH Cantabria) pasan por mejorar el conocimiento de sus poblaciones, favorecer la interconexión de bosques, mantener madera muerta en los montes, evitar los cultivos forestales exóticos en zonas con poblaciones de Quimper, evitar afecciones antrópicas (pistas, construcciones, pastoreo intesivo o evitar molusquicidas en zonas con presencia de la especie).